Muchas personas creen que realizar una sesión de fotos, es empezar a disparar con la cámara y ya está.
Pero esto queda muy distante de la realidad.

La realización de una fotografía o una sesión, empieza en el momento que se tiene una idea clara de lo que se quiere obtener. Tanto si es un trabajo remunerado o una sesión para nuestro porfolio.
En el caso que para el trabajo se requiera de un modelo, tenemos que tener muy claro que si queremos entregar un buen trabajo, debemos rodearnos de buenos profesionales, para obtener los mejores resultados.
De lo contrario no pasará de ser una foto muy bonita y punto.
De lo que se trata es de impactar, de transmitir. O en el caso comercial, provocar deseo de compra al observador.

No podemos pretender embarcar en el proyecto a varios profesionales sin tener una idea clara, que pasen las horas sin obtener resultados. O en el peor de los casos, destrozar el trabajo de todos.
Es importante realizar una reunión entre todos los participantes en la sesión, para tenerlo todo claro y no encontrarse con sorpresas el día de la sesión.
Tenerlo todo preparado es primordial. Desde la iluminación, fondo y atrezzo. Una vez empezada la sesión, nos resultará más fácil ir afinando el resultado.

Importantísimo que modelo profesional vamos a elegir, para entre todos comprobar que el estilismo, peinado, maquillaje, atrezzo e iluminación, van acorde con su fisonomía y la gama cromática a utilizar.
Hay que informar al modelo que tipo de sesión se va a realizar.
Firmar el contrato correspondiente para cada tipo de sesión.
No es el mismo derecho de imagen para una sesión de porfolio para web, que para una sesión de catálogo, impresión de imágenes en flyer, pase de vídeo en comercio, etc…

Paleta de colores utilizada.

Paleta de colores utilizada.

Tratar que todo el mundo esté cómodo el día de la sesión.
No cuesta nada preparar un tentempié en el estudio, para empezar con fuerzas y entablar conversación. Es una buena manera de que entre todos se establezca confianza.
Hay que tener claro de que nosotros somos fotógrafos. Con esto quiero decir, que si la/el modelo tiene un pelo en la cara, para eso está el/la encargada de la peluquería.
Si tiene un mal pliegue en el vestuario, para eso está el estilista. Con el maquillaje ya ni te cuento. Está totalmente prohibido tocar a el/la modelo. Cada uno a lo suyo.

Créditos de las imágenes:
Modelo Letta Loof.
Makeup y hair Marian Rohe.
Fotografía y edición Juan Yeste.

Un saludo.